Nada como el poder de persuación, el poder de convencer a otros para que voluntariamente hagan lo que uno considera oportuno que hagan, para sentirse con suma facilidad un gran administrador. Y nada tan peligroso, porque vanagloriarse por poseer liderazgo es un grave error, un gran riesgo. Existen liderazgos positivos y negativos... Ahí tenemos el clásico ejemplo de la peor peste de la historia llamada "Hitler"... o bien, muchos líderes de sectas religiosas que han hecho incluso que se quiten la vida sus seguidores. El liderazgo positivo, tiene muchas escalas de grises, en función de la ética y moral de esa cabeza... en función de su nivel de maquiavelismo, de su orientación al logro, poder o afiliación... de su orientación por la productividad o por la socialización... Es necesario tener muy claro que al ser líder no voy a satisfacer mis expectativas sin considerar las necesidades, motivaciones, temores y deseos de aquellas personas que me hacen el favor de considerar como valiosa mi opinión en torno a un tema específico.
El liderazgo debe quedarnos claro, que es algo situacional y circunstancial. Aplicamos las técnicas que aprendemos en función de las características actitudinales de las personas, de sus aptitudes, del momento que se vive. No existe la fórmula perfecta, la naranjada que diga "así debo actuar siempre con la gente!"... No es en vano que existen tantos libros sobre liderazgo, tantas opiniones y perspectivas a poner en práctica, y si hacemos buen uso de nuestro poder, no cohersitivo, sino de experto, o carismático, o de cualquier otra manera... siempre y cuándo no nos creamos infalibles, seguramente entonces, y solo entonces, seremos unos líderes medianamente buenos. Para ser un excelente líder, se requiere impetú, vocación, orientarse a una filosofía de mejora continua como ser humano, y como profesional, estabilidad emocional y clave, espiritual... no es solo venir y dar una orden, es motivar a que las personas se convenzan de que mi decisión es la mejor decisión para todos y que ellos voluntariamente quieran participar.
viernes, 27 de mayo de 2011
viernes, 20 de mayo de 2011
LA DIRECCION ADMINISTRATIVA
Cientos de libros se han escrito sobre liderazgo, motivación, comunicación, solución de conflictos, supervisión y delegación... Muchos gurús de la Administración han planteado una gran cantidad de casos y situaciones en las que se debe poner en marcha decisiones estratégicas en torno a estos temas.
Realmente es apasionante ver el campo de actuación de la dirección administrativa. Desde aspectos de índole personal hasta lo más pueril de lo contable puede llegar a requerir una adecuada dirección. y Siendo la Dirección necesariamente un elemento dinámico del proceso administrativo y que involucra la interrelación de personas de diferentes jerarquías a nivel organizacional, este tema se torna aún más necesario de considerar.
Sería bueno que para aplicar la Dirección, iniciemos por reconocer que sin un adecuado autodignóstico de mis Fortalezas como líder, como mis debilidades, no podría hacer un buen trabajo. Por otro lado, valerme de las herramientas de la psicología que pueden auxiliarme en comprender a otros. Analizar mis actitudes mi comportamiento, mi desempeño individual y grupal, mi deseo de trabajar en equipo, mi orientación por ser o no productivo... todo este estudio tanto propio como dirigido a las personas que valga la redundancia, quiero dirigir!... entonces ya podríamos sentar las bases que darán pie al estilo de dirección que quiero seguir.
En nuestro medio, no podemos ser siempre democráticos o autocráticos... de hecho el liderazgo muchas veces es situacional. Y de ello dependerá la forma en que yo me comounique y cómo quiera supervisar al personal, si fuera necesario, dado que si estoy enmarcado en una filosofía de calidad, esto no se debería hacer... en fin! Existen muchas perspectivas, pero esto nos sienta las bases para una adecuada dirección administrativa. Esto tratando de hablarlo facilito.
Realmente es apasionante ver el campo de actuación de la dirección administrativa. Desde aspectos de índole personal hasta lo más pueril de lo contable puede llegar a requerir una adecuada dirección. y Siendo la Dirección necesariamente un elemento dinámico del proceso administrativo y que involucra la interrelación de personas de diferentes jerarquías a nivel organizacional, este tema se torna aún más necesario de considerar.
Sería bueno que para aplicar la Dirección, iniciemos por reconocer que sin un adecuado autodignóstico de mis Fortalezas como líder, como mis debilidades, no podría hacer un buen trabajo. Por otro lado, valerme de las herramientas de la psicología que pueden auxiliarme en comprender a otros. Analizar mis actitudes mi comportamiento, mi desempeño individual y grupal, mi deseo de trabajar en equipo, mi orientación por ser o no productivo... todo este estudio tanto propio como dirigido a las personas que valga la redundancia, quiero dirigir!... entonces ya podríamos sentar las bases que darán pie al estilo de dirección que quiero seguir.
En nuestro medio, no podemos ser siempre democráticos o autocráticos... de hecho el liderazgo muchas veces es situacional. Y de ello dependerá la forma en que yo me comounique y cómo quiera supervisar al personal, si fuera necesario, dado que si estoy enmarcado en una filosofía de calidad, esto no se debería hacer... en fin! Existen muchas perspectivas, pero esto nos sienta las bases para una adecuada dirección administrativa. Esto tratando de hablarlo facilito.
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